La sorprendente historia detrás de un cuadro de Alejandro Obregón

                     

Se trata de un mural realizado en 1957 por Alejandro Obregón, que decora el mausoleo de la familia Santo Domingo en el cementerio Morada de paz de Juan de Acosta, una pequeña población a unos 35 min. de Barranquilla, donde el empresario Luis Alberto Santo Domingo encargó al maestro un fresco para honrar la memoria de su madre, Ana Isabel Molina, fallecida en 1930.

La historia comienza con una joven hermosa que viajó a Barranquilla para trabajar como empleada doméstica en casa de la familia Santo Domingo, donde resultó embarazada de uno de los hijos (Juan Felipe Santo Domingo), dando a luz un niño que se llamó Luis Alberto Santo Domingo, medio hermano del industrial Julio Mario Santo Domingo.

A los pocos años de nacido, el niño padeció una enfermedad que motivó a la familia Santo Domingo sacarlo del pueblo donde vivía con su madre para que fuera atendido en Barranquilla. Luego de su recuperación, Luis Alberto fue criado como un hijo más de la familia, hasta llegar a estudiar en los Estados Unidos y forjarse como un gran empresario.

De regreso a Colombia se enteró de alguna forma que su verdadera madre era una mujer de Juan de Acosta por lo que inmediatamente viajó a ese municipio para tratar de ubicarla. Al descubrir que se trataba de Ana Isabel Molina y quién había falleció cuando apenas contaba con 8 años de nacido, Luis Alberto muy acongojado decidió desenterrar sus restos para trasladarlos a un mausoleo que le hizo construir en el mismo lugar y contrató al maestro Obregón para que la homenajeara con un fresco.

El mural muestra la figura de una mujer ángel con hojas secas en la cabeza, a manera de corona. Se encuentra vestida de verde, tiene un rostro fileño, cabello rojizo y lleva en su mano un estandarte que dice “Ana Isabel”. En el fondo resplandece una media luna. En un segundo plano oscurecido, se encuentra otra mujer; una mulata sin alas, representación que hace el autor para mostrar la conversión de la madre en un ser celestial.

Sorprende el parecido que encuentran los lugareños y visitantes entre el rostro de Ana Isabel Molina en el cuadro de Obregón, y el de Isabela Santo Domingo, nuestra reconocida y hermosa actriz, pues es hija del segundo matrimonio de Luis Alberto con Myriam del Carmen Martínez.

                           

 

La amistad entre Alejandro Obregón y Luis Alberto Santo Domingo fue gracias al escritor Álvaro Cepeda Samudio cuando pertenecían al denominado Grupo de Barranquilla. La obra de arte convirtió un cementerio sombrío y lúgubre, en el lugar turístico de referencia de este municipio al borde de la carretera y cerca del mar.

             

             

Compartir

Todas las marcas registradas son propiedad de la compañía respectiva o de Publinet Solutions. Se prohibe la reproducción total o parcial de cualquiera de los contenidos que aquí aparezca, así como su traducción a cuaquier idioma sin autorización escrita de su titular.